El cuarto jinete está a punto de ser liberado en pleno centro de Los
Ángeles. Desatará toda su fuerza y crudeza sobre sus casi cuatro
millones de habitantes. Si no consiguen detenerlo se esparcirá por todo
el continente y correrán ríos de sangre. Los muertos no se detendrán
ante nada y ante nadie. Vivir se convertirá en un privilegio. El cuarto
jinete ha despertado… no corras, no te escondas, pierde toda esperanza.
No hay sitio al que huir si la muerte corre más que tú.
Parrish Plessis ha acabado trabajando como guardaespaldas de un
gánster llamado Jamon Mondo. Después de que la violara, ella haría
cualquier cosa por escapar de él pero cualquier intento supondría su
muerte segura. La respuesta le llegará de la mano de dos hombres
perseguidos por el asesinato de la periodista Razz Retribution… uno de
los delitos más graves en un mundo gobernado por los medios de
comunicación y en el que se verá implicada sin pretenderlo.
Han pasado unos cuatro años desde el inicio de la Plaga Errante. Una joven superviviente (Eva) decide abandonar su grupo para dirigirse a Cíbola, una de las pocas ciudades en poder de los humanos. Allí conoce a un extraño niño (Ismael) que afirma ser un robot y que insiste que ambos deben abandonar la ciudad para dirigirse a un misterioso destino en el Norte, que aún no quiere revelar.
Felix Castor es un exorcista por honorarios y Londres es su territorio. En una época en que el mundo sobrenatural se está agitando y desbordando sobre la realidad mundana de los vivos, sus habilidades están muy solicitadas. Un buen exorcista no puede cobrar lo que quiera –y disfrutar a lo grande de ese modo de vida- pero hay un riesgo: antes o después es probable que se enfrente a un espíritu demasiado fuerte para él. Entonces se acaba el juego.
Las calles de la ciudad ya no son seguras. Están plagadas de zombies, de muertos vivientes, depredadores putrefactos a los que mueve únicamente el ansia de matar… y comer. Algunos humanos se esfuerzan por sobrevivir, pero sus expectativas son peores con cada día que pasa. Otros han huido, embarcados en una búsqueda frenética de algún lugar en el que evadirse, aunque sea brevemente, de la matanza que les rodea.
Los zombies de ahora ya no son como los de antes: si echamos la vista
atrás para ver a los primeros no-muertos que aterrorizaban a nuestros
padres y abuelos, descubriremos que se trataba de seres lentos y torpes,
casi patéticos, que se esforzaban por encontrar algo que llevarse a la
boca y que sólo lo lograban gracias a la inusitada torpeza de los vivos.
Sin embargo, el zombie ha ido evolucionando, dejando atrás la
estupidez, la incompetencia y la falta de agilidad propia del rigor
mortis para desarrollar nuevas habilidades, así como una mayor
inteligencia y astucia. Ante esta situación, las técnicas de los vivos
para hacer frente a la nueva amenaza han tenido que adaptarse y
superarse a sí mismas. Surge así la zombimaquia, la lucha contra los
muertos andantes. Zombimaquia es una antología de relatos sobre muertos
vivientes ideada y compilada por el escritor de género fantástico Rubén
Serrano en exclusiva para Dolmen Editorial, convirtiéndose así en la
cuarta entrega de Antología Z, la colección que ha puesto de moda el
género de los relatos de zombies en los últimos años.
Arkham, finales de la década de 1950. Mientras la ciudad más
embrujada de Massachusetts recibe a un escritor de relatos bizarros para
revistas baratas, dos maleantes roban en la Universidad de Miskatonic
un antiguo y prohibido tratado deseado por un juez corrupto, cuyo título
significa “Libro de las Leyes de los Muertos”. Los misterios nocturnos
de Arkham se entrecruzan en un tapiz formado por callejones,
buhardillas, cementerios, sótanos y salas de disección donde se está
gestando un horror que amenaza con asolar esta “Salem Oscura”: La mente
que está detrás de este plan es arcana e implacable, y busca una
venganza que habrá de extenderse más allá de este perdido rincón de
América, pues la amenaza que yace en los camposantos se desatará en
cualquier momento, y nadie puede garantizar que los muertos que salen de
sus criptas no lleguen incluso a los páramos desconocidos que se
encuentran más allá de las Puertas de la Llave de Plata…
La teniente Nicole Shea era la piloto más joven y cualificada que
había salido de la academia en los últimos veinte años, pero el alto
mando de la NASA en la Base Lunar quería algo más que una piloto
temeraria y amante del riesgo.
Su primera misión sería trazar una ruta de vuelo hasta Plutón, en una nave con una maniobrabilidad que dejaba bastante que desear; un trabajo considerado simplemente como rutinario. Pero un enfrentamiento espacial le deja la nave reducida a chatarra, alejándose sin control del Sistema Solar, teniéndose que enfrentar a un reto para el que ningún simulador la ha preparado.
Es entonces cuando se le acerca otra nave procedente de la negrura entre las estrellas, una nave de diseño desconocido que estaba donde no podía haber ninguna nave… Una nave que no ha sido construida por seres humanos.

Han pasado unos cuatro años desde el inicio de la Plaga Errante. Una joven superviviente (Eva) decide abandonar su grupo para dirigirse a Cíbola, una de las pocas ciudades en poder de los humanos. Allí conoce a un extraño niño (Ismael) que afirma ser un robot y que insiste que ambos deben abandonar la ciudad para dirigirse a un misterioso destino en el Norte, que aún no quiere revelar.
Felix Castor es un exorcista por honorarios y Londres es su territorio. En una época en que el mundo sobrenatural se está agitando y desbordando sobre la realidad mundana de los vivos, sus habilidades están muy solicitadas. Un buen exorcista no puede cobrar lo que quiera –y disfrutar a lo grande de ese modo de vida- pero hay un riesgo: antes o después es probable que se enfrente a un espíritu demasiado fuerte para él. Entonces se acaba el juego.
Las calles de la ciudad ya no son seguras. Están plagadas de zombies, de muertos vivientes, depredadores putrefactos a los que mueve únicamente el ansia de matar… y comer. Algunos humanos se esfuerzan por sobrevivir, pero sus expectativas son peores con cada día que pasa. Otros han huido, embarcados en una búsqueda frenética de algún lugar en el que evadirse, aunque sea brevemente, de la matanza que les rodea.



Su primera misión sería trazar una ruta de vuelo hasta Plutón, en una nave con una maniobrabilidad que dejaba bastante que desear; un trabajo considerado simplemente como rutinario. Pero un enfrentamiento espacial le deja la nave reducida a chatarra, alejándose sin control del Sistema Solar, teniéndose que enfrentar a un reto para el que ningún simulador la ha preparado.
Es entonces cuando se le acerca otra nave procedente de la negrura entre las estrellas, una nave de diseño desconocido que estaba donde no podía haber ninguna nave… Una nave que no ha sido construida por seres humanos.
¿Cuál les llama más? :D A mí, todas, amo los zombies *-*
La primera se vendrá para mi casa.....jejejej
ResponderBorrarUn beso!